Educación ambiental aplicada desde la economía circular
REAP y La Bolsa que Construye son programas de educación ambiental desarrollados e implementados por la Fundación CRDC en el cantón de Belén como parte del proyecto Plástico Circular Belén.
Este caso de Belén demuestra cómo la educación, cuando se conecta con economía circular aplicada, puede generar transformaciones reales en estudiantes, familias y comunidades.
Aquí, el aprendizaje no se queda en el aula: se convierte en acción, participación ciudadana e impacto ambiental medible.
Educación ambiental para la economía circular y la regeneración
El programa REAP nace como respuesta a un problema global: el plástico es un contaminante multigeneracional, con impactos directos sobre los ecosistemas, la salud humana, el cambio climático y las economías.
Frente a este reto, la Fundación CRDC promueve una filosofía regenerativa, basada en la creación de una simbiosis industrial: los residuos plásticos generados por unas actividades se convierten en materia prima de otras, optimizando recursos, reduciendo desechos y promoviendo la circularidad.
En Belén, esta visión se traduce en educación aplicada: el plástico que la comunidad recupera se transforma en RESIN8™, un agregado utilizado en la industria de la construcción, cerrando el ciclo entre formación ambiental y desarrollo productivo sostenible.
REAP es un programa de eco alfabetización que busca inculcar esta filosofía regenerativa mediante una ruta pedagógica de:
APRENDIZAJE → REFLEXIÓN → ACCIÓN
Su objetivo es reducir la contaminación plástica formando criterio ambiental desde edades tempranas. Cada centro educativo define un grado específico donde se imparte el programa de manera permanente, garantizando continuidad año tras año:
• Primaria: comúnmente en cuarto grado
• Secundaria académica: sétimo año
• Colegios técnicos: décimo año
Así, cada generación que llega a ese nivel cursa REAP como parte de su proceso educativo regular.
El equipo pedagógico de la Fundación CRDC capacita directamente a maestros y profesores en los contenidos del programa y brinda acompañamiento durante todo el año. Esto asegura una implementación consistente y deja capacidades instaladas en cada centro educativo, consolidando el programa como parte del proceso formativo regular.
Una vez iniciada la formación teórica con REAP, se activa La Bolsa que Construye, generalmente entre mayo y noviembre, cuando los estudiantes ya cuentan con la sensibilización necesaria para separar correctamente los plásticos no reciclables por sistemas tradicionales, pero sí procesables en RESIN8™.
Cada centro educativo define su alcance, algunos activan el programa en todo el centro y otros únicamente en los grados donde se imparte REAP.
El proceso incluye:
• Recolección del plástico por aula
• Pesaje de cada bolsa
• Registro en bitácoras de control
• y una competencia sana entre grupos
El aula que más recupera plástico recibe un premio al cierre del año, beneficiando tanto al estudiantado como a la institución. Este enfoque fortalece el trabajo en equipo, la corresponsabilidad y el sentido de logro colectivo.
El proyecto Plástico Circular Belén cuenta con un camión eléctrico que realiza rutas semanales para recolectar el material recuperado en los centros educativos. Estos residuos son trasladados a planta para ser transformados en RESIN8™, evitando que permanezcan cientos de años contaminando rellenos sanitarios o el ambiente. Así, niñas, niños y jóvenes pueden ver cómo su esfuerzo se convierte en soluciones concretas dentro de la economía circular.
Impacto educativo en Belén
Resultados 2024
• 6 centros educativos participantes
• 700 estudiantes formados
• 2.800 estudiantes involucrados en recolección
• 17 toneladas de plástico recuperadas
Resultados 2025
• 9 centros educativos participantes
• 4.628 estudiantes alcanzados
• 1.350 estudiantes capacitados
• 104 docentes formados
• 319 padres de familia capacitados
• 2.855 estudiantes involucrados en la recolección
• 24 toneladas de plástico recuperadas